Cómo pintar tu casa sin complicaciones.

¿Quieres pintar tú mismo tu hogar y no tienes claro cómo hacerlo? En este post te explicamos el paso a paso para que tus resultados sean excelentes con menos esfuerzo.

Cómo pintar tu hogar sin complicaciones

Pintar la casa no es sencillo. Requiere tiempo, esfuerzo y si no tienes experiencia no siempre los resultados son los deseados. Si quieres pintar tú mismo tu hogar, aquí te desvelamos el paso a paso que necesitas saber para que todo te salga bien.

1.      Materiales necesarios

Lo primero que hay que hacer es acudir a una tienda de pinturas y comprar los materiales que hacen falta para pintar una casa. Estos son pintura para el hogar, rodillo, brocha, cinta de pintor y un cubo para las mezclas.

2.      Preparar el espacio

Una vez que tienes los materiales comprados, llega uno de los pasos más laboriosos. Se trata de preparar bien el espacio para que el trabajo sea lo más limpio y efectivo posible. Para ello, hay que retirar y tapar todos los muebles, además de utilizar la cinta de pintor en ropdapiés, enchufes, interruptores y demás elementos que no queramos que se manchen.

Es conveniente también cubrir el suelo cercano a las paredes con mantas viejas, plásticos grandes o algún tipo de elemento similar que sirva para que la pintura no llegue a caer al suelo, sino que se quede en lo que hayamos puesto para cubrirlo.

Además, es conveniente tener a mano un pequeño barreño con agua y amoníaco para frotar al instante cualquier mancha de pintura que veamos en el suelo, a pesar de las precauciones que hayas tomado.

Con todo esto te asegurarás que la limpieza va a ser total y que no vas a pintar donde no debes. Aunque hay que dedicar tiempo a este paso, lo cierto es que merece la pena totalmente, ya que ahorrarás tiempo durante el proceso de pintado y los resultados serán mejores.

3.       Preparar la pintura

Lo siguiente que tienes que hacer es preparar bien la pintura para la casa. Dependiendo de si se trata de blanco o de color y de exteriores o de interiores, el proceso de preparación cambia. Lo mejor es mirar siempre bien en el bote de pintura el modo de preparación de la misma.

Si te quedas con dudas, pregunta en la tienda cómo prepararlo. Y recuerda tener siempre disponible un cubo o similar en el que poder hacer tus mezclas con suficiente espacio. Acertar con la proporción de agua y pintura es fundamental para que el resultado sea óptimo.

4.       Recortar

Cuando ya lo tienes todo preparado para comenzar a pintar, toca ponerse manos a la obra. Para ello, lo primero que hay que hacer es recortar las zonas más cercanas a rodapiés, enchufes y demás. En esos puntos no se puede utilizar el rodillo, por lo que hay que tirar de brocha.

Se trata simplemente de pintar únicamente el trozo necesario para que cuando uses el rodillo este no pase por encima de esas zonas que hemos cubierto con cinta de pintor. Si lo has cubierto bien en el paso anterior, esto será bastante más fácil.

Lo mejor para este paso es usar una brocha que no sea excesivamente ancha, ya que en ese caso seguiría siendo complicado no pintar sobre los enchufes y demás. La cantidad de pintura que vas a usar en este paso es muy pequeña.

5.       Usar el rodillo

Una vez que todo está recortado, toca ponerse con el rodillo, extendiendo la pintura para el hogar de manera uniforme por toda la pared. Para el techo, siempre es mejor utilizar un rodillo de mango largo que escaleras.

El paso del rodillo es el que más afectará al resultado final. Ten en cuenta que ahora es cuando vas a pintar casi toda la superficie de paredes y techo, por lo que cómo des este paso tendrá un efecto directo en cómo quede la pared luego.

6.      Repetir manos

Casi nunca se da una sola mano de pintura. Lo normal es que necesites al menos dos manos para que el resultado sea el deseado.

Esto es algo totalmente variable, ya que dependerá del color anterior de la pared, el color con el que estés pintando ahora, el tipo de pintura, el tipo de material de la pared, si es un espacio interior o exterior…

En cualquier caso, lo importante es que el resultado sea perfecto. Una vez que ya tienes el espacio y la pintura preparados y los recortes hechos, dar una mano más o menos no supone mucho más tiempo.

7.      Ventila bien el espacio

No olvides abrir todas las ventanas y puertas para que la pintura se seque rápidamente y para que el olor se vaya en el menor tiempo posible, sobre todo si hay niños pequeños o personas mayores en casa.

Con todo esto puedes pintar tú mismo tu hogar. La pregunta es: ¿compensa? Cada vez son más las personas que prefieren evitarse todo el tiempo y esfuerzo que pintar un hogar conlleva y contratan a profesionales.

Para conocer cómo trabajamos nosotros y pedir un presupuesto sin compromiso, no tienes más con contactar a través de nuestra web.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *